Problemas Sexuales frecuentes de:
HOMBRES
Eyaculación Precoz o Retardada: Dificultad para controlar el Reflejo Eyaculatorio.
Disfunción Eréctil: Dificultades para lograr o mantener la erección.
Problemas Sexuales frecuentes de:
MUJERES
Anorgasmia: Dificultad para alcanzar el Orgasmo
Vaginismo: Contracción involuntaria de las paredes vaginales que dificultan la penetración.
Dispareunia: Dolores en el momento de la penetración ó durante el acto sexual
Problemas Sexuales frecuentes de:
AMBOS
Trastornos del deseo: Ausencia o disminución del deseo sexual.
Fobias o Miedos Sexuales
Crisis de Identidad de Género: Disforia de Género
Crisis de Orientación Sexual: Bisexualidad / Homosexualidad Egodistónica

Sexo y Obesidad. La grasa no es amiga del sexo …

Tanto la comida como la sexualidad  pueden ser momentos de intimidad y placer que ayudan a construir y fortalecer los  vínculos.

En general la comida precede al sexo. En una salida, no  es  habitual   tener intimidad sexual para después ir a cenar y cada uno a su casa. Habitualmente el ritual consiste en juntarse, comer algo, ir a dar una vuelta o pasar por algún bar, y si se puede, subir a tomar un café que  termina en un encuentro apasionado donde se queman algunas de las calorías que se sumaron en la salida.

Cuando hablamos de juegos previos, solemos acotarlos al encuentro sexual propiamente dicho, pero en realidad  los juegos previos ya comenzaron frente al plato.

Mas allá de que la respuesta sexual se ve favorecida cuando tenemos el estomago vacio, porque la energía no está puesta en la digestión y el organismos puede centrarse en los mecanismos involucrados y necesarios para la sexualidad, la alimentación puede jugar un rol fundamental en la calidad de nuestra vida sexual.

Si bien es cierto que algunos alimentos, usualmente conocidos como afrodisiacos parecen favorecer la respuesta sexual, lo que sin  duda podemos afirmar, es que la alimentación más amigable con la sexualidad es la comida sana.

Mucho se habla de sexualidad y también mucho se habla de alimentación y obesidad, pero no son tan frecuentes los artículos que se ocupen de la relación entre la obesidad y el sexo. Tal vez la falta de estos artículos se deba a que las noticias que hay para dar no son  buenas.

Si algo tienen en común la obesidad y la sexualidad es que no distinguen géneros, etnias ni clases sociales.  No importa si sos hombre, mujer, rico o pobre, la posibilidad de disfrutar la sexualidad siempre esta y  parece que la obesidad no se queda atrás. Según la OMS mil millones de adultos tienen sobrepeso y se calcula que para el 2015 superaran los 1500 millones. Aunque anteriormente se considerada un problema que se limitaba a los países de altos ingresos, en la actualidad también se observa en países de ingresos bajos y medianos y hasta se puede encontrar la desnutrición y la obesidad coexistiendo en un mismo país o región.

La pregunta es ¿Cómo es la sexualidad de estos 1500 millones de gordos?

Por más antipático que pueda sonar, la sexualidad del gordo es muy limitada. No solo por una cuestión de posiciones sino por varios temas de salud que se asocian a la obesidad y que repercuten en forma negativa en la salud sexual.

Algunas de las formas en las que el exceso de peso afecta la salud es a través del aumento en los niveles de azúcar y colesterol, dificultades para respirar, problemas arteriales producidos por la acumulación de grasa, enfermedades cardiovasculares (principalmente cardiopatía y accidente cerebrovascular),  trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy discapacitante),  algunos cánceres (del endometrio, de mama y de colon), y apneas del sueño.

El vínculo Salud Sexualidad.

Un dato fundamental  que vincula a la obesidad con la sexualidad es que la obesidad produce la disminución de los niveles de testosterona ,  hormona que regula el deseo sexual, por cual el obeso ve afectado su deseo y esto se va acrecentando a medida que aumenta el peso.

El exceso de peso y el sedentarismo conducen  a problemas de circulación y condiciones cardíacas que afectan el correcto flujo de la sangre, lo que se traduce en los hombres en dificultad para  lograr y sostener la erección y en las mujeres en dificultades vinculadas con la falta de lubricación y menor sensibilidad en el clítoris debido a que no llega el flujo de sangre adecuado.

Otra de las dificultades con la que se encuentra el obeso es que por un lado el sedentarismo es uno de los factores de riesgo, y al mismo tiempo la obesidad  hace que realizar actividad física sea muy cansador. Teniendo en cuenta que el coito es un ejercicio cardiovascular  importante, los encuentro sexuales se transformen cada vez en más rutinarios, menos frecuentes y poco satisfactorios.

A esto hay  que sumarle que  la obesidad reduce los niveles de fertilidad tanto en hombres como en mujeres, porque está relacionada con el aumento de la posibilidad de padecer de ovarios poliquísticos, y  los espermatozoides del obeso son de menor calidad.

Lo positivo es que los consejos que da la OMS para bajar de peso o prevenir la obesidad son los mismos que hay que tener en cuenta para mejorar la calidad de la vida sexual:

  • limitar la ingesta energética procedente de la cantidad de grasa total;
  • aumentar el consumo de frutas y verduras, así como de legumbres, cereales integrales y frutos secos;
  • limitar la ingesta de azúcares y sal;
  • realizar una actividad física periódica, y
  • lograr un equilibrio energético y un peso normal.

Llevar una dieta equilibrada, realizar ejercicio físico y mantener una vida saludable es importante para tener también encuentros sexuales plenos y satisfactorios.

Pero hay uno de los consejos de la OMS que es muy importante  y consiste en que  realizar actividad física de intensidad moderada por 30 minutos al día  a lo largo de toda la vida reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer de colon  y mama. Sabiendo las ventajas de la sexualidad como actividad aeróbica sobre nuestro organismo, algunos días se le puede dedicar 30 minutos al sexo y aprovechar los beneficios de un cuerpo, una vida y una sexualidad más saludable y placentera.

Datos y cifras (OMS)  

  • Desde 1980, la obesidad se ha más que duplicado en todo el mundo.
  • En 2008, 1400 millones de adultos (de 20 y más años) tenían sobrepeso. Dentro de este grupo, más de 200 millones de hombres y cerca de 300 millones de mujeres eran obesos.
  • El 65% de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas de personas que la insuficiencia ponderal.
  • En 2010, alrededor de 40 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso.
  • La obesidad puede prevenirse.
  • En 2010, alrededor de 40 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso.
  • La obesidad puede prevenirse.
  • El sobrepeso y la obesidad son el quinto factor principal de riesgo de defunción en el mundo. Cada año fallecen por lo menos 2,8 millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso o la obesidad.

El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.

 

El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).

La definición de la OMS es la siguiente:

  • Un IMC igual o superior a 25 determina sobrepeso.
  • Un IMC igual o superior a 30 determina obesidad.

 

 

 

*Artículo Publicado en Diario Clarín

Autor: Lic. Patricio Gómez Di Leva

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